“No nos queda más”. Está respuesta se tornó habitual para los automovilistas y motociclistas que pretenden cargar nafta súper o diesel común en las estaciones de servicios de La Plata. Desde hace días, los consumidores denuncian desabastecimiento y desde las compañías apuntan contra las medidas del Gobierno.
El secretario de Relaciones Institucional de la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines (CECHA), Carlos Gold, confirmó que el desabastecimiento es “una situación real” que “se sufre en casi todo el país”. “Se debe pura y exclusivamente a esta política de congelamiento de precios que ha sostenido en los últimos meses el Gobierno que la industria ya no lo resiste más”, lanzó en declaraciones a Radio Provincia.
De acuerdo a los datos del sector, las demanda de combustible local es de entre el 75% y el 80% de producción local, mientras que el resto se importa. Hoy, las petroleras tienen que acceder al producto a través del dólar contado con Liqui que ayer cerró en torno a los $900. “No pueden comprar a ese precio porque genera un sobrecosto y se distorsiona todo”, aportaron desde las estaciones de servicio.
A su vez, desde el CECHA expresaron que la decisión del Ejecutivo de congelar los precios los dejó completamente desfasados respecto a otros rubros como, por ejemplo, alimentos. “Históricamente un litro de combustible se comparaba con un dólar; una taza de café o una lata de gaseosa; y hoy vale un tercio de éstos”, precisó Gold.
Los cálculos arrojados por las estaciones de servicios indican que un litro de nafta súper debería costar alrededor de $400. “El precio del combustible está un 115% más bajo y 400% por debajo de lo que se incrementó el índice de los alimentos”, concluyó.
Este escenario volvió normal encontrar estaciones sin stock o sin disponibilidad de las naftas más baratas que son las primeras en agotarse en la ciudad de La Plata. “Llegan las 15:00 y no tenemos más”, advirtieron desde una estación YPF.